Laura Ribera EdOArtículo de opinión de Laura Ribera, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

Londres, entre el optimismo y la realidad, el pesimismo y la esperanza

A finales de la semana pasada hubo elecciones municipales en la capital del Reino Unido, Londres. Sabemos que las ganó un candidato laborista, de origen trabajador, y sobre todo sabemos que es musulmán. De las tres características del candidato, la que más ha llamado la atención a los medios de comunicación es la religión que practica. En realidad, cuando hay elecciones en otra capital europea no se da tanta cobertura en los medios y es muy probable que desconozcamos quiénes son alcaldes o alcaldesas de Berlín, París, Varsovia o Bruselas, por ejemplo.

En el aspecto religioso es en lo que quiero incidir en este artículo ya que tengo una opinión dividida entre el optimismo y la realidad, el pesimismo y la esperanza.

Por un lado, la elección de Sadiq Khan como el primer alcalde de una capital europea practicante del Islam y de padres inmigrantes es una noticia hay que destacar. Este es también el caso del actual alcalde de la ciudad de Rotterdam en los Países Bajos, nacido en Marruecos y musulmán. Éstas son lecciones de democracia y esperanza que contrarrestan el aumento de la xenofobia y los discursos islamófobos de toda Europa. Hablo de optimismo cuando personas que representan la existente diversidad e interculturalidad tienen representación política y aportan la esperanza necesaria para desafiar aquellos que nos quieren divididos.

Por otra parte, la realidad nos hace volver a poner los pies en el suelo, su elección se ha convertido en noticia no por su programa electoral progresista o por su defensa de los Derechos Humanos, sino por la religión que profesa. El tono sorprendido de la prensa ante el hecho de que sea musulmán denota las pésimas esperanzas de aceptar la interculturalidad en el ámbito político. Los europeos, que nos creemos estar tan globalizados y abiertos al mundo, no hemos acabado de asumir que vivimos una realidad diversa y que se trasladará a las instituciones políticas desde el mundo local hasta el nacional y de la Unión Europea.

"No entiendo porque la gente se asusta con los cambios, a mí me asusta que no haya" decía John Cage, ya esto, Albert Einstein añadía que "la mente es como un paracaídas, no sirve de nada si no la abres”. Apliquémoslo.

Laura Ribera
11/05/2016