Hace ya dos años, en 2014, la Comisión Europea se comprometió a tramitar una directiva que regulase el comercio de cuatro minerales concretos: tantalio, estaño, wolframio y oro. El origen de estos minerales procede en buena parte de zonas políticamente inestables, las cuales se hallan en situación de conflicto o tienen un alto riesgo de padecerlos. Regiones como el Este de la República Democrática del Congo, la República Centroafricana o la frontera entre Colombia y Venezuela tienen grandes reservas de estas materias primas y, sin embargo, su explotación lejos de beneficiar a la población local termina siendo un objeto de disputa vinculado a diferentes problemáticas (crimen organizado, corrupción, explotación infantil, financiación de grupos armados, violencia de género, etc.).

La futura legislación europea nació con el propósito de contribuir a romper el vínculo entre la tecnología dependiente de estos minerales y las violaciones de derechos humanos en los países de origen.

El 20 de mayo de 2015, el Parlamento Europeo, aprobó por votación una serie de enmiendas a favor de la obligatoriedad de la ley para todas las empresas europeas involucradas en la cadena de suministro de estos minerales. Sin embargo, entre los responsables de los Estados de la Unión Europea no hay un consenso sobre el alcance de la norma. Las discrepancias existentes entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea pueden acabar con la propuesta de ley. El pasado 17 de diciembre, los Estados decidieron rebajar los estándares de responsabilidad de las empresas y limitar la aplicación de la futura ley a unas pocas empresas.

Queda poco tiempo para lograr un acuerdo en esta materia y no podemos seguir esperando. Por eso, ALBOAN, Justícia i Pau, REDES, de manera conjunta en una coalición de 80 oenegés nacionales e internacionales, pedimos a los Estados miembros, que acerquen sus posicionamientos a los de la Eurocámara. Sólo si logramos una legislación obligatoria que abarque a un número significativo de empresas, podremos favorecer una minería libre de conflicto.  

Si no lo has hecho ya firma la petición dirigida a las autoridades.

Más información sobre nuestra campaña #ConflictMinerals y en el vídeo "Reality Phone".