El pasado lunes 3 de abril tuvo lugar la penúltima sesión del Ciclo de conferencias de Els Dilluns dels Drets Humans que organizamos junto con Mans Unides y Cristianisme i Justícia. Bajo el nombre “Del trabajo precario al trabajo decente. ¿Cómo conseguir ocupación digna para todo el mundo?” se trató una realidad que se vive actualmente en muchas partes del mundo: cuál es la situación actual del trabajo y cómo podemos mejorarla.

A medida que se acercaban las siete de la tarde la sala se iba llenando, a la espera de Joaquín Nieto, director de la Oficina de la OIT por España y Albert Recio, profesor de Economía Aplicada en la UAB. "El avión está elevándose y hay unas normas" bromeaba Josep Maria Ureta, Periodista de Economía del Periódico de Catalunya y moderador. La broma fue efectiva porque los dos ponentes se ciñeron a los 15 minutos que tenían para dar su visión sobre el trabajo precario y el trabajo decente.

Empezó Nieto y las caras atentas del público hacían ver que los datos que daba no dejaban indiferente a nadie: "la mayoría de trabajo del mundo es precario", puesto que, según él, la mayoría de la población vive en unas condiciones muy precarias y que es aquí en Europa donde funcionamos diferente. "El 60% de los trabajadores del mundo no tiene contrato" añadía Nieto.

A medida que avanzaba por su discurso, el director del OIT explicaba que la discriminación en trabajos mercantiles – aquellos remunerados y que implican un intercambio comercial – es del 23% si comparamos los salarios de los hombres y los de las mujeres. Esto pasa, en gran parte, porque desde hace mucho tiempo, las mujeres han tendido a trabajar en casa o en trabajos que no implican un intercambio comercial y es por eso que ahora, cuando empiezan a entrar en este mercado, se ven discriminadas. Pero no sólo el sexo es motivo de discriminación: raza, edad, origen, religión... de todo tenemos prejuicios.

Nieto cuestionó también el sistema productivo y lo tildó de discriminatorio: "tenemos que producir diferente, pensando en todo el mundo", afirmó y lo relacionó con la poca conciencia ecológica que hay actualmente. Las futuras generaciones dependen de lo que hacemos ahora, y por eso advirtió que el trabajo que formulan desde el OIT es un trabajo que esté en el centro de la sociedad, un trabajo que contribuya a mejorar nuestro bienestar.

Este acto contó con la presencia de la diputada de la CUP Mireia Vehí, que como integrante de la fila cero discutió la postura de Nieto, criticando que defiendan el trabajo en el centro de la sociedad y no la vida. Vehí incorporó el feminismo al debate y recordó que "la economía feminista ha contribuido a mejorar la situación del trabajo" y que no se tiene que olvidar que el trabajo reproductivo que lleva a cabo la mujer es básico para la sociedad y que no está remunerado.

En el debate encendido entró la renta básica por parte de Recio y el recuerdo paradójico de que fue Adam Smith, padre del liberalismo económico, quien defendía que precisamente los trabajos menos agradecidos o difíciles de realizar son los que deberían recibir una mayor remuneración, cuando la realidad es diametralmente opuesta. Vehí y Nieto defendieron la renta básica pero con planteamientos y visiones diferentes y pidiendo cautela.

Fue entonces el turno del público, que sacó uno de los temas más candentes a la agenda: el papel de los robots en la contribución a la seguridad social. La postura de los ponentes fue clara: los robots tienen que cotizar como si fueran un trabajador o una trabajadora más, puesto que generan riqueza. "Los robots tienen que contribuir a la seguridad social" afirmó con contundencia Recio.

Ureta clausuró la penúltima sesión del ciclo de Els Dilluns dels Drets Humans con la misma metáfora aérea con la que había empezado y dio las gracias al público, a los ponentes y a los organizadores – Mans Unides, Cristianisme i Justícia y Justícia i Pau – no sin una última broma y una sonrisa del público.

Para saber de qué tratan las siguientes charlas del curso, puedes consultar Els Dilluns dels Drets Humans en nuestra página web.

Jordi Riberaygua Magallon