desmantellar poder corporatiu

Desde Justícia i Pau nos hemos vinculado a la Campaña Global para desmantelar el poder de las transnacionales, para conseguir que sean transparentes en sus actuaciones por todo el mundo y respeten los derechos humanos y el medio ambiente.

La Campaña Global, que agrupa cientos de organizaciones de todo el mundo, tanto de los países ricos como de los países pobres, lleva a cabo una investigación permanente y un seguimiento de todas las vulneraciones de derechos humanos que se puedan producir, para hacer denuncia y reclamar actuación por parte de las autoridades nacionales e internacionales. Los recursos naturales deben servir para el bien de todos y en primer lugar de las poblaciones que los tienen en su territorio, que tienen derecho a decidir qué destino se dará a la riqueza de sus hábitats.

Desde hace años, la sinergia de todas estas organizaciones va presionando la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para que dicte un tratado vinculante que obligue a las empresas transnacionales a rendir cuentas de su actividad, dado que, con la lógica de la necesidad de energía y de materias primas, actúa en los territorios de las comunidades indígenas y campesinas de los países pobres sin respetar los derechos humanos y muchas veces acosando los líderes comunitarios hasta el asesinato. Las élites financieras y empresariales están dañando territorios extensos que son el sustento de millones de personas, a la vez que deforestan sin control y contaminan poniendo en riesgo la supervivencia de la fauna y flora y también de las poblaciones humanas que se ven forzadas a la migración si quieren sobrevivir aunque sea precariamente.

La Comisión Norte Sur, además de hacer seguimiento de actuaciones en la República Democrática del Congo por los minerales y otros productos, también nos hemos vinculado a comunidades de Guatemala, un país donde las inversiones extranjeras en busca de minerales y recursos naturales y energéticos está invadiendo los territorios y amenazando la vida de las comunidades que viven, como por ejemplo la comunidad de San Pablo de Tacaná, en lucha para conservar sus tierras frente a las empresas que quieren hacer pasar una línea de alta tensión. Esta lucha ha hecho perseguir y encarcelar a los líderes campesinos por las protestas que han llevado a cabo ante el acoso a la comunidad.

Este es un tema importante que compartimos con otras organizaciones en la comisión de laFede.cat para conseguir tener un centro de control de las multinacionales aquí y poder dar difusión de las actuaciones vulneradoras de derechos humanos.