frontera irlanda"Una frontera auténtica haría mucho daño." Este es el mensaje que veintidós cinco secretarios generales de la Comisión Europea de Justicia y Paz extrajeron de su reunión anual los días 9, 10 y 11 de febrero en Irlanda del Norte . Las charlas entre activistas de paz, Iglesia y dirigentes políticos durante la reunión se centraron en el potencial impacto del Brexit en el Good Friday Agreement 1998. La Red Europea de Justicia y Paz está compuesta por más de treinta comisiones nacionales que trabajan en la base del Catholic Social Teaching. El arzobispo Jean-Claude Hollerich, de Luxemburgo, es actualmente presidente de esta red, comprometida en la investigación y el debate público en las materias relacionadas con la justicia social, la construcción de la paz y la protección del entorno.

Entre los participantes estaban los interlocutores Monica McWilliams, académica de Irlanda del Norte y ex-política; el ministro presbiteriano Ken Newell; el historiador Eamon Phoenix; la superiora de las Hermanas de la Adoración de Belfast, madre Mary Josephine; auténtica Ed Petersen, de Clonard Peace and Reconciliation Mission, y el obispo Noel Treanor, de la diócesis Down and Connor.

El anterior Mayor de Belfast y miembro de la Asamblea Irlandesa del Norte, Alban Maginness, hizo un discurso clave en la reunión europea. Explicó la relevancia del Good Friday Agreement de 1998, fundamento del proceso de Paz de Irlanda del Norte. Fija el alcance del estatus de Irlanda del Norte dentro del Reino Unido, las relaciones entre el Reino Unido y la República de Irlanda y las relaciones entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Inspirado por el proceso de integración de Europa, él piensa que si ambos, la República de Irlanda y el Reino Unido, son miembros de la Unión Europea, entonces con el Brexit arriesgarían a perder sus fundamentos. El retorno de una auténtica frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte sería especialmente perjudicial para la economía y para la estabilidad política dentro de Irlanda del Norte. Este resultado de hecho presentaría un riesgo serio para la paz y la reconciliación y elevaría de nuevo el nivel de violencia entre comunidades. Evidentemente se necesita una solución precisa, clara e inequívoca para evitar una auténtica frontera. Los participantes en el encuentro de Justicia y Paz están de acuerdo en transmitir este mensaje a sus mandos políticos nacionales y europeos.

Elementos más lejanos en el orden del día de Justicia y Paz fueron la adopción de una declaración sobre la situación crítica del Norte de Siria, una decisión sobre cooperación más cercana al movimiento global católico sobre el clima y relaciones ecuménicas más profundas. Con la vista puesta en las próximas elecciones europeas del 2019, Justicia y Paz de Europa enfocará sus actividades hacia cuatro áreas de prioridad: exportación de armas desde los Estados miembros de la UE, respeto por derechos humanos en las empresas multinacionales, trabajo apropiado y en buenas condiciones para trabajadores emigrantes dentro de la UE y reducción de residuos alimenticios en el mercado único europeo.