Nota de la Plataforma de Entidades Cristianas con los Inmigrantes, de la cual Justícia i Pau forma parte, como consecuencia de las últimas expresiones del rechazo existente delante de la apertura de dos oratorios musulmanes, uno en el barrio de Prosperitat de Barcelona y otra en el barrio de Artigues de Badalona.

Barcelona, 25 de mayo de 2018. La plataforma de Entidades Cristianas con los Inmigrantes que acoge más de una veintena de organizaciones, ha reflexionado en sus últimas reuniones sobre las expresiones de rechazo existentes ante la apertura de dos oratorios musulmanes, uno en el barrio de Prosperitat de Barcelona y otro en el barrio de Artigues de Badalona, los cuales disponen de todos los permisos legales correspondientes.

La Plataforma quiere mostrar su preocupación ante estas actitudes. Queremos recordar, una vez más, que la libertad de conciencia y religión es un derecho humano fundamental reconocido en los Tratados Internacionales y en nuestro ordenamiento jurídico. Este derecho humano, profundamente vinculado a la dignidad de la persona, incluye el derecho a manifestar la propia religión y creencias individuales y colectivas, tanto en público como en privado, en la enseñanza, la práctica del culto y la observación (art. 18 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos).

Obstaculizar el ejercicio del derecho a la libertad religiosa, a más de vulnerar la ley y atentar contra la dignidad de las personas, es una seria amenaza a la convivencia de nuestros barrios y dificulta gravemente la integración social de las personas de origen inmigrante. Las formaciones políticas que, en lugar de fomentar la convivencia, promueven o explotan estas actitudes de rechazo, actúan con grave irresponsabilidad y en contra del bien común.

Como entidades cristianas, nos duele constatar las dificultades que sufren habitualmente las comunidades musulmanas, que consideramos nuestros hermanos, creyentes de un mismo Dios y con quien compartimos valores éticos fundamentales.

Por otra parte, constatamos que las tradiciones y las entidades religiosas hacen una aportación muy importante en nuestra sociedad, acogiendo, integrando, ofreciendo sentido y acompañamiento en la vida de las personas, especialmente en los momentos difíciles, desarrollando actividades educativas y culturales, promoviendo valores éticos y dando soporte a los colectivos más vulnerables. Por todo esto, obstaculizar la apertura o actividad de los centros de culto impide esta tarea y conlleva consecuencias sociales muy negativas.

Estamos convencidos que estas actitudes incívicas y de menos precio no reflejan los sentimientos de la mayoría de la ciudadanía de nuestro país, que día a día contribuye a la acogida y a la integración social con aptitudes de respeto, solidaridad y hospitalidad. Por eso, vemos el futuro con la esperanza que juntos podremos construir una sociedad plural en la que todos podamos sentirnos miembros y veamos respetados sus derechos y su identidad.

Entidades miembros de la Plataforma: Acció dels Cristians contra la Tortura (ACAT), Acció Catòlica Obrera (ACO), Bayt-al-Thaqafa, Càritas Diocesana de Barcelona, Cintra–Benallar, Fundació Viarany- Centre Comvivim, Comunitats de vida cristiana a Catalunya, Centre d’Estudis Cristianisme i Justícia (Fundació Lluís Espinal), Delegació Diocesana de Pastoral Obrera de l’Arquebisbat de Barcelona, Delegació Diocesana de Pastoral Social de l’Arquebisbat de Barcelona, Ekumene (Centre Social Domingo Solà), Equip de pastoral obrera de Badalona, Fundació Escola Cristiana de Catalunya, Fundació Migra-Studium, Fundació Salut Alta, Germandat Obrera d’Acció Catòlica (GOAC-HOAC), Grup de Juristes Roda Ventura, Iniciatives Solidàries, Interculturalitat i ConvivènciaPau, Joventut Obrera Cristiana (JOC), Justícia i Pau de Barcelona, Mans Unides de Barcelona, Moviment de Professionals Catòlics de Barcelona, ACO Catalunya, Religioses en Barris Obrers, Unió de Religiosos de Catalunya (URC), Comunitats Adsis de Barcelona, Capellans Obrers, AIDIR, Església Protestant de Barcelona Centre, Fundació Ortodòxia