Discriminacio ReligiosaEl estado actual de la libertad religiosa global está en retroceso. Este hecho ha sido registrado por múltiples organizaciones, incluyendo la extensa investigación de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) de 196 países completada en 2016. La organización observó que 18 de 38 países no mejoraron las condiciones desde el último informe en 2016 y en 18 de los países existían violaciones serias a la libertad religiosa y las condiciones empeoraron. Sólo dos países con violaciones severas han experimentado una mejora relativa.[1]

En una encuesta similar realizada por la Comisión de los Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), en 2018, la tendencia mundial también se describió como en deterioro.[2] Aunque cada país enfrenta sus propios problemas internos relacionados con las limitaciones a la libertad religiosa y la discriminación religiosa, sus causas generalmente se encuentran en categorías comunes, principalmente, la discriminación institucionalizada, la interseccionalidad de la discriminación religiosa con la discriminación basada en otros factores, y también la violencia cometida por motivos religiosos.

La discriminación institucionalizada esta orquestada por el Estado y está incrustada en la ley y la cultura. Se manifiesta en forma de la censura de publicaciones religiosas y, en general, en leyes contra la blasfemia. Las leyes contra la blasfemia tienen la intención de proteger una religión patrocinada por un estado al criminalizar las denuncias alegadas contra dicha religión. En la práctica, estas leyes muchas veces causan el encarcelamiento injusto de los fieles de religiones minoritarias, a causa de la subjetividad de cómo se llevan a cabo los procesos. Sin embargo, la discriminación institucionalizada no siempre está escrita en ley. En muchos casos, se muestra a través de la creencia o el argumento de que la religión en general o las religiones minoritarias son amenazas para la nación y la uniformidad. Así, esta aversión general a la pluralidad religiosa se ve en la implementación de las leyes contra la blasfemia y la censura religiosa, pero también en las acciones de individuos a través de delitos motivados por el odio y la hostilidad a la diversidad. [3]

Además, la violencia que se justifica por motivos religiosos es una amenaza constante a la libertad religiosa que se ha dado en muchas etapas de la historia. Los ejemplos actuales de estas atrocidades incluyen las cometidas por Boko Haram en Nigeria, Al-Shabaab en Kenia y los talibanes en Afganistán, así como las del tristemente conocido Estado Islámico (ISIS). En este sentido, la ACN considera que los actos cometidos por ISIS son algunos de "los mayores reveses para la libertad religiosa desde la Segunda Guerra Mundial.” [4] Aunque en 2018, muchos de estos grupos violentos han perdido la mayoría del territorio que habían llegado a controlar en Iraq, Nigeria y Siria desde 2016, todavía existen graves amenazas terroristas. Este hecho muchas veces se ignora en los medios. [5]

Sin embargo, junto al extremismo violento, constituye también una amenaza para la libertad religiosa su falsa consideración como algo "radical" o como un punto de vista "extremo" y su representación como algo inherentemente peligroso. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Libertad de Religión o Creencias advierte que el término "radical" en sí mismo no tiene significado y no es un término adecuado para ser utilizado en temas de tal seriedad.[6] De esta manera, la restricción de la libertad religiosa de los ciudadanos que sigue de considerar las religiones como creencias "radicales" también constituye una discriminación religiosa.

Asimismo, la discriminación religiosa institucionalizada y la violencia religiosa muchas veces se dirigen a grupos o individuos por factores que se extienden más allá de sus respectivas religiones. Algunos de los elementos más comunes de los factores discriminatorios asociados con la religión son el origen étnico, el género y la sexualidad.[7] En este sentido, las personas que pertenecen a dos o más de estas caracterizaciones minoritarias suelen ser más propensas a experimentar discriminación en general. Esta tendencia alarmante se ha podido constatar recientemente mediante un aumento de la violencia sexual cometida contra las mujeres de religiones minoritarias y en la detención masiva de musulmanes uigures, una minoría religiosa y étnica en China.

Dado que existen patrones de discriminación y restricción comunes entre los países, un enfoque internacional puede ayudar a restablecer el derecho fundamental de libertad religiosa. También se deberían impulsar acciones a escala individual para ayudar a reducir los estereotipos religiosos y los delitos motivados por el odio. La discriminación institucionalizada es más difícil de contrarrestar, porque muchas veces está arraigada en la cultura, pero el hecho de tener conciencia de los problemas es el primer paso para superar estos obstáculos.

Elana Confino-Pinzon, estudiante de Ciencias Políticas, Brown University, EUA.

 

Referencias y Bibliografía

[1] Ayuda a la Iglesia Necesitada, “Informe de Libertad Religiosa 2016”, 2018.

[2] Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional. "Informe Anual de 2018". USCIRF, abril de 2018.

[3] Ahmed Shaeed, "Informe provisional del Relator Especial sobre Libertad de Religión o Creencia", Naciones Unidas, 5 de septiembre de 2018.

[4] Ayuda a la Iglesia Necesitada “Informe sobre la libertad religiosa 2016”

[5] Ayuda a la Iglesia Necesitada “Informe sobre la libertad religiosa 2018”

[6] Ahmed Shaeed,"Informe provisional del Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias".

[7] Ibid.