Entre los días 3 y 5 de mayo se ha celebrado en Copenhague una gran conferencia bajo el título "El Bien Común y nuestros Mares Comunes". Esta conferencia ha agrupado a un público amplio e internacional proveniente de la iglesia católica, desde Europa y más allá. Representantes de la iglesia, la ciencia, los negocios y la sociedad civil se han encontrado para valorar los retos a los que hacen frente nuestros océanos, mares y costas. Las diversas presentaciones durante la conferencia también han explorado el impacto del cambio climático y el daño ecológico a las vidas de aquellas comunidades y pueblos que dependen de la buena salud de los mares.

A la luz de la encíclica del Papa Francisco, Laudato Si', los organizadores trataron estos temas desde un amplio abanico de perspectivas. Este enfoque integrado incluía presentaciones sobre temas como: la presión sobre los océanos causada por la contaminación y la sobrepesca; el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad que produce; los programas de sostenibilidad de la industria marítima mundial, incluyendo el relato de los pescadores sobre los retos que afrontan las comunidades y la industria pesquera; los riesgos para los hábitats naturales y las comunidades vivas a través de las actividades mineras en el mar; el potencial para generar energías renovables en alta mar; las crecientes amenazas y dificultades para la gente de mar y el fenómeno global de la esclavitud en algunas partes de la industria pesquera.

El cardenal Peter Turkson, prefecto del Dicasterio para la Promoción de un Desarrollo Humano Integral leyó un mensaje del Papa a los participantes de la conferencia. En su mensaje, el Santo Padre llamaba a la justicia intergeneracional y al diálogo para poder desarrollar respuestas más efectivas a "las amenazas causadas por la gestión injusta de nuestros mares y la manipulación criminal de las industrias marítimas".

En uno de los primeros discursos de la conferencia, Peter Thomson, el primer Enviado Especial de las Naciones Unidas para los Océanos, identificó cinco retos concretos a los que se enfrentan los océanos: la contaminación por fertilizantes, metales, plásticos y otros residuos; las prácticas de pesca insostenible, con unas subvenciones de 20.000 millones de Dólares por año; el calentamiento de los océanos y la consiguiente pérdida de biodiversidad, arrecifes de coral así como su desoxigenación y acidificación. Thompson también expresó su esperanza de que las conversaciones sobre el clima que este año se celebran en Santiago de Chile presentarán una gran oportunidad para promover una protección aún más eficaz de los océanos. El Comisario Europeo para el Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y la Pesca, Karmenu Vella, presentó en un vídeo-mensaje la estrategia de la Unión Europea por los océanos, que tiene como objetivo fortalecer la gobernanza internacional de los mismos para promover una "economía azul" y apoyar las actividades de investigación.

Amy Echeverria, presidenta fundadora del Global Catholic Climate Movement (GCCM), insistió, durante su intervención, en la necesidad de desarrollar una mayor intimidad con la creación, un estilo de vida sostenible y "sumar nuestras voces como defensoras de los océanos". Mons. Joe O'Donell del Apostolado del Mar presentó ejemplos concretos de cómo la iglesia está "navegando con la gente de mar" y proporciona ayuda concreta y apoyo espiritual a esta parte de la humanidad internacional y, a menudo, explotada.

En sus conclusiones durante el segundo día de la conferencia, el presidente de Justicia y Paz Europa, el obispo Noel Treanor de Down y Connor (Belfast), Irlanda, resaltó la “puntualidad” de la conferencia dado el momento histórico actual y destacó la amplia inclusión de la conferencia en cuanto a la variedad de participantes. Asimismo, señaló que, inspirados por la fe, basados en la ciencia y enriquecidos por contribuciones de la investigación, la industria, el transporte marítimo, la industria pesquera, etc., los actos de la conferencia han supuesto una contribución vital para promover una mayor concienciación de la sociedad, entre generaciones y en todos los campos de la empresa humana para promover un mejor cuidado de los océanos y de la creación en general. Destacó también la importancia del énfasis del Papa Francisco en la contemplación, concretamente la contemplación mediante la oración de la creación y el cosmos para la promoción del diálogo entre la fe, la ciencia y la industria y entre todos aquellos sectores que interactúan con los mares.

El domingo 5 de mayo, el cardenal Peter Turkson celebró una misa especial de Stella Maris, junto con los participantes de la conferencia a bordo de un barco de la costa de Copenhague.

En su reunión del mismo 5 de mayo, los secretarios generales de las comisiones de Justicia y Paz en Europa tomaron la decisión de dedicar la acción anual de la Red Europea de Justicia y Paz para el 2020 al bien común de los mares.

Así pues, el próximo año, 2020, la Red Europea de Justicia y Paz desarrollará una acción concertada y común por el bien común de los mares.


1. La conferencia fue co-organizada por Justicia y Paz Europa, Justicia y Paz Dinamarca, el Global Catholic Climate Movement, el Apostolado del Mar Stella Maris y el Dicasterio Vaticano para la Promoción de un Desarrollo Humano Integral.