Este martes 11 de febrero la Iglesia celebra, desde hace 28 años, la Jornada Mundial del Enfermo. Nos queremos hacer eco de esta y, especialmente este día, invitarnos a hacer presente en nuestros corazones a todas aquellas personas que viven en un estado de enfermedad, de dolor, de sufrimiento, de pérdidas de capacidades, de incertidumbres, de soledad , etc.

Fácilmente nuestro pensamiento se dirigirá a las personas mayores y a los adultos. Parece lógico, pero este año queremos hacer presente a la infancia enferma.

A través de los datos de la encuesta de salud de 2018, del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, podemos saber que un 13% de los niños de entre 0 y 14 años padece una enfermedad o un problema de salud crónico o de larga duración, un 3,5% están limitados para realizar actividades de la vida diaria y un 2,3% tiene discapacidad o limitación grave. Y habría que añadir el número cada vez más elevado de niños que viven con problemas de salud mental.

Miles de niños y niñas sufren una enfermedad que modifica su vida. Su infancia no es la que uno interpreta como infancia: vitalidad, juego, alegría, escuela, movimiento, diversión, relaciones con otros niños, aire libre, deportes ... El mundo de algunos niños enfermos se reduce, y para aquellos que padecen una enfermedad crónica o de larga duración, la agenda está centrada en las visitas médicas, las pruebas, las hospitalizaciones, el dolor y la inseguridad por el futuro.

Y no es sólo el niño quien lo vive, todo su entorno familiar es afectado por esta situación: cómo lo puede vivir un padre o una madre que lo que ha deseado siempre ha sido lo mejor para su hijo? Y los hermanos que quizás no entienden por qué su hermano está enfermo? Y los abuelos y las abuelas? Y los compañeros de la escuela o del instituto? Y los del recreo? O los ...?

Quizás es un buen día para detenernos a reflexionar sobre cómo nos posicionamos ante estas situaciones que tal vez no tenemos demasiado lejos de nuestro entorno.

Maria Urmeneta
Miembro del grupo de trabajo en derechos de la infancia de Justícia i Pau

 

(Imagen de Lets Eat)