Artículo de opinión de Llorenç Olivé, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

A Marcel Surià

Unos días atrás, apareció la noticia del ingreso en prisión del ex alcalde de Santa Fe del Penedès. El año 2003, por convencimiento, Marcel Surià se ofreció para ser alcalde de su pueblo de adopción y lo hizo con espíritu de servicio. Pocos años después y en base al reglamento de la Ley de Extranjería, un vecino del municipio pidió el certificado de empadronamiento para poder arreglar los “papeles” y demostrar su arraigo. Posteriormente, otra persona y después “otra” y otra… e incluso personas que no eran del municipio, y seguramente alguien se lucraba con ello. Al parecer, había una persona en un locutorio que se aprovechaba sin que él lo supiera.

En un pueblo pequeño, tanto estás al mando del municipio como tienes que cambiar aquella bombilla que falla. Por eso, Marcel Surià en ningún momento pensó que estuviese cometiendo ningún delito. Lo hacía, según manifiesta, “para ayudar”. Para echar una mano a personas que no tenían la situación en regla, inmigrantes como ahora podrían ser refugiados.

Marcel Surià tuvo un juicio y fue condenado sin ingreso en la cárcel, pero el fiscal lo recurrió para que en el Supremo le pusiesen una codena superior a dos años y hubiera ingreso en un centro penitenciario.
Es cierto que el desconocimiento de las leyes no exime su cumplimiento y que seguramente acciones de “Robin Hood” de país pequeño no cambian la sociedad, ni pueden excusar de las obligaciones que tenemos todos los ciudadanos, tengamos el rol que tengamos ante las normas.

Pero me molesta que la justicia sea injusta cuando le apetece, o muy justa cuando quiere. Qué celo el fiscal para recurrir la condena cuando otros fiscales han pedido la exculpación de personas por su linaje real.
Y me molesta también que, en un momento como el actual en que organizaciones sociales piden ir contra la Ley de Extranjería y piden a los entes locales que incumplan también el marco legal, no se haya dicho nada a favor de esta persona que firmó incorrectamente los certificados a favor de personas vulnerables. A sabiendas que ésta no es la manera de cambiar algo.

En un momento como el actual en que hay casos de corrupción por todas partes, me duele profundamente esta justicia. Y me duele aún más que en un caso como éste y valorando todas las circunstancias el gobierno español no haya querido conceder el indulto. ¿Quizá el momento político? ¿Acaso la vecindad catalana? El caso es que el ex alcalde está en la cárcel donde ahora ayudará con formación a personas que necesitan apoyo.

Llorenç Olivé
03/03/2016
 
Fotografía: el exalcalde Marcel Surià, en un reportaje de TV3 / eldiario.es