Laura Ribera EdOArtículo de opinión de Laura Ribera Barniol, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

Películas y el mundo árabe: ¿Qué nos muestran?

Tomo el relevo de la compañera Anna Sangrà para seguir hablando de racismos sutiles, de aquellas discriminaciones que son poco visibles pero que tienen consecuencias a largo plazo. Quiero hablar de la visión que tenemos de los árabes a través de producciones cinematográficas, mayoritariamente estadounidenses y europeas.

No soy muy aficionada al cine, de hecho entiendo poco, pero las películas estadounidenses que hablan sobre "Oriente" hace tiempo que me llaman la atención y quisiera compartir algunas reflexiones.

Por una parte, tenemos el dicho que "las películas de Hollywood siempre acaban bien", pero en cambio los personajes árabes que aparecen siempre acaban mal: muertos, en la cárcel, perseguidos, etc. Su caracterización siempre corresponde a la del malo de la película y consecuentemente esas personas son deshumanizadas. No pasa nada si mueren o los han de matar, muestran los guionistas, todos (los árabes) son iguales: malos, bárbaros, machistas.
Otro tema recurrente es el de representar a los hombres árabes con una gran estupidez. Eso pasa cuando se refieren a los personajes masculinos, pero cuando es el caso de los femeninos los tópicos y estereotipos vuelven a estar muy presentes. Las mujeres son sumisas a los hombres, en casi todas las escenas aparecen bailando la danza del vientre con velos o sirviendo deliciosos platos en mesas llenas de hombres. A la vez, aparecen con frecuencia el harem donde la desnudez es recurrente. Esta especie de misticismo exótico que nos muestra un mundo árabe completamente estereotipado y hecho a la medida de la visión que "Occidente" tiene ya desde tiempos coloniales. En este sentido, el narrador cinematográfico Jack G. Shaheen ha analizado más de 100 películas producidas en Hollywood y ha constatado esa repetición.

De otra parte, el cine de Disney, también producido en los Estados Unidos, no se escapa de caer en los tópicos y de crear una imagen peyorativa del mundo árabe. Por ejemplo, la película de Aladín en su versión española empieza con la canción "Noches de Arabia" que dice "Y si allí les caes mal, encomiéndate a Alá, es muy duro, lo sé ¿y qué?". En la versión castellana producida en los países hispanohablantes de América del Sur la misma canción dice "y si allí les caes mal te van a mutilar, qué barbaridad pero es mi hogar" y sigue "(...) intenso calor no he visto algo peor pero todo puede pasar".

Con este panorama de tener que aguantar un calor "terrible" y el peligro de caer mal a alguien vete a saber qué barbaridad en las películas infantiles y la violencia y sumisión de las películas para adultos, es difícil empezar a despertar interés para saber quiénes son los árabes o verlos sin "desconfianza". Estamos frente a unos productos de distribución masiva en los cuales no son las personas árabes a quienes se les da la posibilidad de presentarse y mostrarse, sino que son los "Occidentales" los que dictan cómo han de ser y lo repiten de tal manera que llegan a perpetuarlo en la visión de la población. Primero empezó con los colonos europeos y posteriormente los estadounidenses han tomado esas ideas para plasmarlas en el cine. Muchas veces los guiones de las películas se han adaptado también al servicio de las políticas exteriores estatales para buscar un mayor apoyo y consenso social.

Intentad el ejercicio de analizar a los personajes árabes, si los hay, de la próxima película que veáis y listad los atributos que esa persona tiene asociados. Si podemos hacer reflexionar a otras personas sobre estos aspectos daremos un paso adelante en la construcción de una sociedad más crítica a todos los mensajes que nos llegan desde distintas vías, ésta es una. Sigamos.

Laura Ribera Barniol