Alex Masllorens EdOArtículo de opinión de Àlex Masllorens, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

Bienvenidas fake news

Pensábamos, ingenuamente, que el fenómeno de las fake news (o noticias falsas) era un producto típicamente americano y que aquí nunca nos afectaría. Pero el largo proceso ha puesto en evidencia hasta qué punto nos podemos llegar a parecer a lo peor del mundo. Ya lo dicen, cuando hay una guerra, la primera víctima siempre es la verdad. Como suele pasar, además, la parte más fuerte también gana en el capítulo de las malas artes.

Y así hemos podido comprobar como, por ejemplo, el traslado de las obras de Sigena a Cataluña fue un espolio, pero no lo es que la Dama de Elche se exponga en Madrid, a pesar de las reivindicaciones que han llegado repetidamente desde Alicante para que volviera a su lugar de origen. Y lo mismo se podría decir de los miles y miles de obras de arte que se exponen en los grandes museos de las grandes capitales del mundo. Hemos podido ver cómo se ha construido una argumentación alrededor de este episodio que ignora el elemento fundamental, que alguien trasladó a Cataluña unas obras que muy probablemente no se habrían conservado hasta hoy en la capilla original. La última noticia sobre esto nos dice que Aragón sospesa denunciar el MNAC por la mala conservación de los frescos.

Pero el colmo de los despropósitos es, sin ninguna clase de dudas, el famoso adoctrinamiento de los alumnos en las escuelas catalanas. Incluso hay algunos profesores denunciados e investigados por este motivo. Entretanto hemos podido ver escenas enternecedoras al otro lado del Ebro, como las del niño Yoel de tres años que, vestido de legionario cantaba entre entusiasmo y convicción “El novio de la muerte”. Una canción que inculca, como sabe todo el mundo, unos valores que tendrían de hacer suyos todos los niños de bien en cualquier país democrático.

Y mientras en Cataluña se pretende procesar a los maestros adoctrinadores, llega la noticia de que en los Estados Unidos tres mil institutos y colegios de secundaria, han debatido durante un mes sobre la independencia de Cataluña. Lo decidió la Asociación Nacional de Discursos y Debate entre las dos propuestas que quedaron finalistas. O sea, en la América de Donald Trump consideran oportuno y adecuado que los alumnos de secundaria debatan si “España tendría que conceder la independencia a Cataluña”. Lo consideran un tema de actualidad relevante, entre otras razones porque allí también tienen movimientos independentistas, por más que su Constitución, como casi todas del mundo, prohíba expresamente la secesión.

No sólo desde el punto de vista del actual proceso en Cataluña, también en otros aspectos mucho más elementales para la convivencia. España tiene un grave problema con la diversidad y el pluralismo. Y se ha puesto en evidencia últimamente de muy malas formas.

Y termino con un suceso sobrevenido en las últimas semanas. Otro contrasentido que evidencia hasta qué punto los “relatos” que nos llegan pueden intentar tergiversar los hechos reales y auténticos. Resulta que la ONG “Open Arms” ha pasado de ser el héroe de la voz de la dignidad y de la poca consciencia que le queda a Europa en materia de refugiados y derechos humanos, para volverse, de la noche al día, en el malo de la película. Ahora hemos sabido que se dedicaba oficialmente a traficar con seres humanos y a fomentar el comercio irregular de personas. El barco ha quedado requisado y anclado en un puerto italiano y ya podemos dormir tranquilos porque las autoridades europeas velan por nuestra seguridad, con el apoyo inestimable de los gobiernos de Turquía, Libia, Marruecos... y otras democracias orientales.


Àlex Masllorens