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Desde Justícia i Pau de Catalunya hacemos pública nuestra preocupación, así como una serie de demandas relacionadas con la afectación de la epidemia Covid-19 en los centros penitenciarios.

 

 

 

Urgen medidas penitenciarias excepcionales

Nota de Justícia i Pau de Catalunya en relación con la afectación de la epidemia en los centros penitenciarios

 

Debido al agravamiento de la crisis sanitaria y su previsible larga duración, Justícia i Pau, entidad que trabaja desde hace años en favor del acompañamiento y reinserción social de personas reclusas, quiere expresar lo siguiente:

  1. Nos preocupa gravemente la afectación que la situación produce en los centros penitenciarios catalanes, ya que estos espacios, por sus características, exponen a las personas internas y los profesionales a un riesgo superior de contagio del virus, que en la actual situación podría tener consecuencias muy graves.

  2. A todo esto hay que añadir que, las medidas sanitarias que se han tenido que adoptar, suponen la paralización casi completa de las actividades laborales, educativas, culturales y deportivas, la suspensión de permisos y salidas y, sobre todo, la parada completa de las visitas de familiares a los centros, así como de los voluntarios y voluntarias que acompañan a las personas internas. Esta situación, sumada a la falta de acceso a internet de las personas reclusas, es causante de un grado muy importante de angustia, ansiedad y sufrimiento psíquico y al mismo tiempo genera el riesgo de incidentes o conflictos peligrosos dentro de los centros, como los que ya se han empezado a producir en algunos lugares.

  3. En estas circunstancias, tal y como han hecho otros sistemas penitenciarios y como se suele hacer en situaciones extraordinarias, es necesario que se tomen o intensifiquen medidas excepcionales, dirigidas a proteger a las personas internas y a los profesionales del riesgo de contagio y a reducir la tensión que la situación puede generar, como facilitar una mayor comunicación telefónica y, a ser posible, telemática, entre las personas internas y sus familiares, voluntariado y otras entidades sociales o, en el caso de personas con síntomas, procurar que el aislamiento se haga en centros hospitalarios y no en las cárceles.

  4. Además, consideramos necesario, como han hecho ya varios países, reducir el volumen de la población reclusa a través de todos los mecanismos legales existentes u otros que puedan adoptarse de manera extraordinaria: libertades condicionales, régimen abierto con cumplimiento a domicilio, permisos de salida largos, aplazamiento o suspensión de la ejecución de condenas cortas o por delitos sin violencia (la cual puede esperar unos meses sin afectar negativamente a los fines de prevención del delito), así como evitar al máximo la prisión provisional o sustituirla por arresto domiciliario. Todas estas medidas deberían ser implementadas en la mayor brevedad posible y deben empezar por las personas internas más vulnerables, especialmente las mayores de 70 años (que podrían disfrutar de la libertad condicional prevista en la ley) o las que padecen enfermedades crónicas. La liberación de personas habría que hacerla asegurándose siempre de que puedan disponer de un domicilio o lugar de acogida que asegure su adecuada atención, así como la situación general de confinamiento de la población.

  5. Nos consta que el Departament de Justícia de la Generalitat trabaja desde hace días en esta línea. Desde Justícia i Pau ofrecemos todo nuestro apoyo y colaboración. Asimismo, pedimos al gobierno español que, en el marco de las medidas para combatir la epidemia, impulse las iniciativas legales y administrativas necesarias que faciliten estos objetivos. También creemos que la fiscalía, los juzgados penales y, especialmente, los juzgados de vigilancia penitenciaria deberían aplicar las normas legales vigentes en esta misma dirección, de acuerdo con las circunstancias excepcionales que estamos viviendo.

 

Barcelona, 20 de marzo de 2020

Justícia i Pau Catalunya