Alex Masllorens EdOArtículo de opinión de Àlex Masllorens, miembro de Justícia i Pau Barcelona.

 

La igualdad de oportunidades debería empezar en la escuela

La crisis económica ha significado, como todo el mundo sabe, una gran excusa para aplicar medidas de todo tipo que, finalmente, han tenido como consecuencia más visible y dramática un aumento estratosférico de las diferencias económicas y sociales. Aquí y en todo el mundo.

No hay nada tan efectivo como fomentar la inseguridad entre los más débiles, a fin de conseguir que vivan con resignación y acepten medidas que los perjudican. El miedo al porvenir también consigue una cierta mansedumbre y el conformismo de amplias capas de las clases medias que, en otras épocas, habían sido más reivindicativas.

Pero no todo el mundo sufre la crisis de la misma manera. Al fin y al cabo, los servicios públicos son el único patrimonio de quien no tiene ningún otro patrimonio. Quien sólo puede ir a la sanidad pública sufre mucho más los recortes y la falta de inversión que quien puede pagar una mutua.

Y en el ámbito escolar pasa algo parecido. El otro día supe, por ejemplo, que en Barcelona el 100% de los alumnos de las escuelas concertadas disfruta de la sexta hora de clase, mientras que sólo un 18% del alumnado de las públicas es beneficiario. Esto representa, ni más ni menos, que 1,5 años de diferencia entre las horas que al final del trayecto escolar obligatorio habrán recibido unos alumnos y otros.

No es una buena noticia desde el punto de vista del camino que habría que seguir para reducir las diferencias y mejorar la igualdad de oportunidades. A esto hay que añadir también la concentración en el sistema público de los alumnos recién llegados y los que tienen más dificultades para el aprendizaje. Y no ignoro que hay una parte de las escuelas concertadas que asumen también un gran compromiso y un esfuerzo ingente por la equidad y la promoción social y cultural en barrios populares. Pero son una minoría.

Àlex Masllorens