NOTICIAS

Las religiones alzan la voz por la justicia climática

El pasado 11 de marzo de 2021 tuvo lugar la acción climática multiconfesional más grande de la historia con más de 400 acciones religiosas, en 45 países, y con el apoyo de más de 250 líderes religiosos de alto nivel. Miles de personas creyentes pidieron a los líderes políticos y financieros que cumplan una serie de ambiciosas demandas climáticas.

Esta iniciativa ha tenido lugar con motivo de la próxima conferencia sobre el clima que se celebrará en Glasgow el próximo mes de noviembre (COP26). Las demandas están coordinadas por la Red Internacional GreenFaith, una alianza popular y multiconfesional con socios fundadores de 14 países diferentes. En el manifiesto que han elaborado, y que se puede leer íntegramente en este enlace, destacan 10 demandas dirigidas a gobiernos e instituciones financieras que participarán en la COP26:

  1. Energía 100% renovables para todo el mundo
  2. Finanzas basadas en valores compasivos
  3. Trabajo y sanidad para toda la población
  4. Respeto por los derechos de los pueblos indígenas
  5. Acogida de emigrantes climáticos
  6. Cero emisiones limpias para 2030
  7. Fin de la profanación de la Tierra
  8. Eliminar las actividades financieras inmorales
  9. Justa contribución de los países ricos
  10. Liderazgo comunitario de fe

La declaración hace una llamada a gobiernos y bancos para que pongan fin inmediatamente a su apoyo a las nuevas infraestructuras de combustibles fósiles y a la desforestación tropical, para que se comprometan con el acceso universal a la energía limpia y asequible, para que promuevan políticas que creen lugares de trabajo verdes y una transición  justa para las personas trabajadoras y las comunidades afectadas, para que garanticen políticas y financiamiento que den apoyo a las personas que se ven obligadas a emigrar a causa de los impactos climáticos, y mucho más.

Los miembros de la Red Internacional de GreenFaith señalaron que, mientras la pandemia de la COVID-19 ha costado a millones de persones sus lugares de trabajo y su salud, la industria de los combustibles fósiles se ha asegurado miles de millones de dólares de financiación para el rescate de emergencia, a la vez ha presionado para debilitar las protecciones climáticas y medioambientales. Además, durante el año pasado, en Brasil, la República Democrática del Congo y Indonesia, que albergan las mayores selvas tropicales del mundo, los gobiernos han facilitado la aceleración de la tala de árboles por parte de las empresas agrícolas.

Esta jornada de acción climática multiconfesional envió un mensaje claro: los líderes mundiales no están haciendo lo suficiente para abordar la crisis climática. 

La organización de la jornada anunció su intención de seguir construyendo un movimiento popular y multiconfesional para seguir presionando a los gobiernos y a las instituciones financieras. La magnitud de la movilización de base, combinada con la claridad de las demandas políticas y financieras, junto con los desafíos directos a los grupos religiosos anticlimáticos, representan una escalada y una intensificación de la acción religiosa sobre el cambio climático.